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« Previous Page Table of Contents Next Page »avanzar más que lo que conviniero a lo política de España en las colonias. En 1794 había en la capital del reino dieciséis conventos, muchos iglesias y "una sola escuela de primeros letras". No obstante, en Guatemala hubo antes cierto florecimiento mental, pues no debe de haber sido caso aislado el de aquel poeta contemporáneo de Cervantes, a quien éste alaba en su Viaje al Parnaso en estos términos, después de celebrar a Gaspar de Avila.
Llegó Juan de Mestanza, cifra y suma de tanta erudición, donaire y gala,
que no hay muerte ni edad que lo consuma. Apolo le arrancó de Guatimala
y le trujo en su ayuda para ofensa de la canalla en todo extremo mala
A fines del siglo XVIII dio un gran paso la enseñanza en Guatemala. Hubo un Flores "que se adelantaba a Galvani y Balli en experimentas físicos sobre la electricidad, y a Fontana en las estatuas de cera paro el estLidio de la anatomía". En el país nicaragüense "llegábamos a la víspera de nuestra emancipación hablando malamente el idioma castellano, llena la cabeza de cuestiones teológicas y metafísicas, pero en lo demás, tan pobres y otra– sodas como cuando Nicaragua fue a recibir a Gil González" (0) Las ideas revolucionarias franc;esas, la doctrina de los enciclopedistas, fueron conoci– das por la introducción de algunas obras, y produ jeron Sl,l efecto a pesar de le¡ arraigado que estaba en los burgueses el espíritu colonial En 1812 las C:ortes de Cádiz elevaron a la categoría de Universidad el antiguo Seminario conciliar de León. Del foco guatemalteco llegan después las ideos puestas eh Circulación por R~nsadores como Valle, Molino, Barrundia. Ya en los albOres de la independencia se destaca en Nicaragua una figura Rr,estigiasa l.a de Larreihóga. Desde entonces, o las luchas de la colonia sliceden las luchos que 'preceden a la formación de los Estados, a la República Federal. Yen <d año 1824 "el bello poís de Nicaragl,lQ, '''el paraíso de Mahoma", co– mo le llamó Gage, Sé convirtió en un teatro de guerras civiles". Todo, claro está, en merma del adelanto y de la instrucción del pueblo. y ,guerras, y más guerros. En largos períodos, la única literatura que ppqre~e -es la vio– lenta y declamatoria de los periódicos de combate. La Iibertaa del pensa– miehto no -existía. En 1825 el Jefe del Estado, Cerda, ordena, entre otras cosas, retrocediendo a la época de la conquista, "que no se escribiera por la prensa concepto alguno que no estuviera conforme con los. preceptos cótólicos", y qLle se quemaran todos los libros prohibidos por la Iglesia. Más tarde, durante la administración Herrera, pudo bien verse en Nicaragua una vislumbre de progreso y de cultura, dado el retroto moral que de aquel go– bernante se lee en un antigua periódico citado por Gámez "Desde muy joven leía los filósofos más profundos, los genios de la Francia, la historia antigua Su corazón noble se había incendiado en las nociones de gloria y libertad Su cabezo activa y fecunda combinaba los grandes problemas de la legislación y la política. Su estudio privado, su troto Intimo con los dos grandes literotos honor de su pals, habían desarrollado en él un carácter de empresa, un talento de gobierno, un tacto y conocimiento de los hombres y de los negocios".
No sé Opunto fiio en qué época fue introducida la Imprenta en Nicora·
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CORTESIA DE
TELEVISION DE NICARAGUA, S. A';
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