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« Previous Page Table of Contents Next Page »otros países ometicanos, con visible satisfacción de la Iglesia, algo se enfria nLlestla admi¡ación por los re– fOI modal es POI que es el Caso que las autoridades del Vaticano, salvo las obligadas declaraciones de
pi incipios, nunca han opuesto más que una I esistencia
teórica a esa separación de la Iglesia y del Estado, ya que en el fondo ellas mismas lo desean Mien1ras en la dirección de los negocios pllblicos sólo se suce– dían católicos fieles, la unión de la Iglesia y del Estado
ero provechoso pOIa ambas partes, pelo en cuanto
escalaron el Poder individuos de otros cledos, en
cuenta enemigos declal ados del catolicismo, esa unión
se volvió peliglosísima para la Iglesia, pues por el de–
recho inherente del Patronato, esos adversarios tenían
lo facuitad de intel venir en ia nominoción de los Obis– pos y de los Canónigos, es decil, en la parte mós delicada de la organización eclesiástica A cambio de una concesión tan expuesta a dificultades y con– flictos como esa del Patronato, la Iglesia I ecibía una ayuda económica, pelO de ésta bien podía po escindir, y hasta con ventaja, como ha ocurrido en la mayoría de los países católicas donde se ha establecido la se paración En Guatemala, en vil tud del Concardato vigente en 1871, la Iglesia lecibía una subvención anual de 4,000 pesos, a más de 1" contlibución del diezmo. Esta última hacía mucho ruido, daba pábu– lo a los enemigos de la Iglesia para toda especie de diatribas y producía bien poco, pues en total su ren– dimiento oscílaba entl e 15,000 y 18,000 pesos por año Estos datos bastarán para convencer a los lec– tores del gusto con que la Iglesia hubiera consentido en la separación si se le hubiese propuesto amistosa– mente, como lo hizo el Brasil y últimamente la repú– blica de Chile
¿Y esa separación selá realmente "fundamental para la libe, tad y el plOgreso de los pueblos"? . Algo nos hace dudar la experiencia de Hispanoamé¡ i– ca De todos los países de origen español, la Repú–
blica Argentina es la que ha hecho los mayor es ploglesos, es la goan potencio de nuestra laza, el or– gullo de los latinoe/mericanos Pues bien' en la A,– gentina todavía está unida la Iglesia al Estado 1'01
vollmtad de los partidos políticos, aún de los más ra– dicales, que no quieJen p,escindi. del derecho del pOtl anoto y pogan can gusto el pi esupuesto del clero Otro tanto ocurre en Costa Rica, que entre las I epúbli–
cas centroomericanCls es lo que mcís ha progresado, y la única donde las instituciones democláticas son una
realidad y han loglado positivo wrcligo En Chile caincidió la separ ación de las dos Potestades can el deteriora de las libertades pllblicas, que en ese país habían sido ti ackianales Todo esto nos hace dudar de la enorme utilidad que se atribuye a esa separación,
(1 eso "gran conquista"
Pero aún nos asa/la una duc;la ,nayor ¿se/á reo/–
mente un régimen de separadón el establecido en Guatemala? POlque es el caso que el plopio aulOl de la Constitución de 1879, el mismísimo Don Lo. enza Mantúfar, lo niega ha declOl oda paladinamente que no existe teJl sepOl ación Lo declaró así dl/rante lo ya citada campaña electoral de 1891 Don Lorenza quel ío apOl ecel ante sus par tidar ios y ante todos las electores como un hombre de un liberalismo a la eUlo-
pea, es decir, amplio, toleranle y consecuel1te con su doct'¡nas En cambia, la prensa conservadora Is "il1taba cama un sectario fanática, y comentaba la
o hyes que Montúfar, siendo Ministra, había dictad s contra la Iglesia Católica, que eoan lino burla del prio~
cipio establecido en la ley fundamental que separaba la Iglesia del Estado Estl echado pao esos ataqueso Dan Lorenza se decidió a publicOl en un 01 tícula d~
"El Partido Liberal", órgano de su partido, que llevo la fecha del 23 de Octub, e de 1891, la siguiente de–
c101ación, que no puede ser más catególico
JI
A demostrarlo'
"Dicen /les ilegal como injusto y arbitrario el
decreto que prohibe a lo Iglesia Católica hacer uso de la pIensa pOlo sus disposiciones, estableciendo pena de
aflesto mayor y una mulla exhorbitante para el Pre.
lado Diocesana que se dirija a los fieles pOI medio de
pastorales, edictos, etc, y arbitlOrío pOlque la "Iglesia está sepOlado del Estada"
¡Cuánta ignorancia! En esas palabras que sao
el fundnmento de los cargos que se quieren hacer 01
decreto 395, se manifiesta la falta de conocimiento de
que hoy no carece el más atrasado alumno de las c/a–
ses de instrucción cívica
Decir que la Iglesia está sepatOda del Estada entre
nosotros, es la muestlQ rle ignorancia más absoluta y
la demosftación de que los serviles, cachurecos, con·
servadores o constitucionales no saben cómo atacar y
se valen hasta de las armas que san su mayar conde–
nación
Las inteligentes e i1ustrCIdos RR de "El Patriota" ignoran lo que la separación entle la Iglesia y el Esta–
do significa, no saben que seqlJn la constitución de Guatemala, la Iglesia está SOMETIDA al Estado, y la
está polque Don Rafael Arroyo, siendo diputado a Ja
COl1Siitllyente de 1879, de acuerda con Don J Martín BO/rundia, pi opuso una enmienda al proyecto del
Doctor Montúfar, quien quería que hubiera la com
r/eta separación El Doctor Montúfar, consecuente con el credo liberal, pretendía que se gOl antizara lo
libe, tad ,eligiosa, la libertad de conciencia, de la ma– nera que lo supone "El Pattiota", pero perdió el punto
en la votación, y quedó el artículo 24 tal como se en
ruentra"
Esta opinión de Montúfar la carnparte Diéguez 01
tratar de este asunto, cama puede verse pOI estos dos pónafos que como final ¡epraducimos
"En materia de libe/tad de cultos, en punto a aso
ciaciones religiosas, en lo que se refieJ e a las telaciones
de la Iglesia con el Estada, los rias leyes ConsUtuciona– les que estoy cotejando, están redactadas bajo un cri
te, io diamefwlmellte opuesto, lo cual no debe "xtra–
ñamos, polque a mediados del siglo, la leligián de los
moyaríos, la religión oficial, los concordatos, el patr~
nuto, estabcln todavía encOI nodos en el Derecho Pu·
blico de casi todos los poíses de la América Española
l/De maneta que si en lugot de decirse, como s~
ha dicha, que la Constitución riel 79 realiza las aspl–
radones ele un Cledo liberal, sus defensores se limita sen a "firmar que ese Código tenía por obje~os
principales centlOlizOI el poder y dar té/mino a la m'
8/J
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