This is a SEO version of RC_1965_12_N63. Click here to view full version
« Previous Page Table of Contents Next Page »oÍIos se enc~rgul en dedi.r átbusctá:bsel~s á otra
arte Y traerse os lne lan e re n UClon.
p Tal fué el origen de la esclavitud, tal es la del "coolismo", y tambien la d<;> touas las
rnedidas, muchas veces crueles, siempre ln– 'usías, Y :tylíl. veces mas inhumanas, veja±o~
~ias e hipocnJas que la trata de los negros, por medio de las cuales se ha buscado, y se busca aun, en la América Española, bajo los
nombres de habiliiacion, socorro, peonage,
etc... un lnodo de restablecer por la deuda una esclavitud disfrazada. El indio ameri–
cano, primera yíctirn~ de esíos abusos, iiene
cierta indolenCIa naÍlva, y el calor que se la
comunica, hace crecer el plátano con mara–
villosa lozania; pobre y resignado, alegre en
su desgracia, sin necesidades y sin cuidados,
eS únic8tnen±e por una especie de sednccion que se puede arrancarlo á su único placer,
que es: "no hacer nada, ó casi nada, y, lo
poco que hace, hacerlo en provecho suyo pro–
pio".
lCómo, pues, arreglarse para poseer
siempre al alcance de su mano una clase jor–
nalera, suficienieTIlenie numerosa, y que no
venga á faltar caprichosamenfe en el mo– mento en que se tenga ma yor necesidad de ella? ¿Se decretará el frabajo forzoso? ¿Se prohibirá el cuHivo del plátano como lo in– tentaron los españoles? Eviden.l:emente no, es imposible. Los capitalistas, grandes ó pe–
queños, presentes ó venideros, no tienen oiro
camino abierto que buscar en el exterior mer–
cenarios, capaces de frabajar en fierra ca–
liente, sin perjuicio para su salud.
Así es, que una sola inmigracion es de– seable, efectiva, y resuelve prácticamente el problema, y es: "inmigracion doble", es de– cir, llegada simultánea de:
1 9 Una corriente de imnigr",ntes blancos, originarios de un pais industrioso, y provis– tos cada uno de un pequeño capital;
29 Una corriente de inmigranfes jornale–
ros, físicamenfe organizados para frabajar en
fierra caliente, en el campo y al sol, diez ho–
las diarias sin inconveniente.
Una vez adquirido este resultado, la ri– queza aumenta por el desarrollo de la agri– cultura, y el paia, al cabo de poco tiempo, puede comenzar á dedicarse á la industria fabril, y desde luego puede recibir á esos obreros, de arte que tienen un oficio que se e1erce a la sombra y en un taller: al princi– piO necesita muy poco estos últimos
¿Exisfirán los dos elemenfos arriba men– cionados? No se debe dudar de ello. Europa y au~ los Estados Unidos pueden suminisfrar el I?nmero tanto mas fácihnenfe, que no ne–
ceslÍa ser muy numeroso, corno lo veremos
mas .adelante. En cuanto al segundo elemen– to, sle!1:do abolida la esclavitud, hay un so– lo medIO legal de conseguirlo que esté al al– cance de los gobiernos, y eS el "coolismo".
"Coolie" no quiere decir solamente un
chino: son frabajadores que se van á engan– char por un tiempo determinado en la India, la Indo-Chiné¡. y la China, es decir, en todos los países en que, siendo excesiva la pobla– cion, por la antigüedad de la raza, y opues– tos los gobiernos á todo progreso manufactu·
rero, ausente el espíritu de asociacion, efc ..
los habitantes, reducidos á la explotacion de los productos del suelo, han acabado por no poder subsistir con ellos, y buscan fodos los medios posibles para escapar á la miseria
con que los amenaza una tierra exhausta.
Has.l:a ahora fodos los ensayos que se han he– cho de los coolies en condiciones regulares, y en virlud de un contrato libremente consen–
tido, han sido en su favor, ya se~ como tra–
bajo, ya sea com.o disciplina; las personas que tienen preocupaciones en contra de los
chinos, ó los encuentran demasiado feos, co–
mo el ciudadano que ha protestado confra la proposicion de la Junta de Rivas, pueden es– coger indios de Bengala, cuya fisonomia es, por lo menos, fan regular como la de los abo–
rígenes americanos.
Por lo que toca á la moralidad del coo– lismo, es perfecta en cuanto á la feoria de
esa instiiucion. Si, en su práclica, se obser–
van irregularidades, si los mandarines abu–
san de sus posiciones administrativas para
entregar súbditos chinos 6 venderlos sin su
consentinl.ienio, ó sí, á veces, aprovechan es–
ta ocasion para. desembarazarse de ciertos rebeldes ó de criminales, la GuIpa de estos abusos la tienen las naciones civilizadas y lnarifimas, que no vigilan ~l.lfic¡entemente es– te tráfico, y sobre iodo la tienen lo,> que acep– tan por enganchados verdaderos individuos arrebatados por fuerza (1), sin pensar en exi– gir de los importadores títulos auténticos. Además, todos los crímenes, r<¡:beliones, ora á bordo de los buques, ora en tierra, las de– serciones, etc... Se han observado co;m frecuen– cia únicamente entre los coolies destinados al Perú ó a los Estados Unidos, y, en una pa–
labra, á los países en qué muchos vacíos se
han producido en la ad~nistracion, á la sombra de las insiituciones republicanas. No
es así en las Antillas inglesas ó francesas.
Pero desde el dia en que un Estado co– rrlO Nicaragua poseerá el primero de nuestros dos elementos, es decir, el inmigrante blanco
con capital, nada será más fácil como encon– ±rar compañías de impor±acion de cooHes, las
cuales, tratando ya con el gobierno, ya con el
ínmigranfe en cues±ion, les traerán el segun–
do elemento, de modo que todo se reduce á procurarse el primero.
Aquí enfraremos en una apreciaciqn nu-
(l) Es culpa. tambien <le 105 que, por una economíª m~1
entendida, se obstinan en conL1at~n solamenté coolies valO– nes. Los que vienen con su mujel é hijos se aclhuatan PCl– feclaménte y tlabajan desde el pliüler día. Los que h.an sido allébatados á sus familias muelen flecuentemente de nostalgia, ó, lo que es peOl, se dedican nI 6pio pala olvidar
Su tliste situacioll.
263
This is a SEO version of RC_1965_12_N63. Click here to view full version
« Previous Page Table of Contents Next Page »