This is a SEO version of lista_historica_magistrados. Click here to view full version
« Previous Page Table of Contents Next Page »niyi\.O Pére~1 en nofa a laa cancillerías de Ceuh6
Amética, del 11 de Junio de 1862, les plantea el peliglo que la agitació~ impm ~:91 de Méxic? implica pSI a nuesiras naClones Los aconfecl– rníontos que se están verificando cerca de n050–
lt os, en la vecina República de México. son de– masiado graves, para que los contemplemos con indiferencia Ellos afectan infaliblemente el por– venir de nuestro país. pues según los documen– fos que ha publicado la prensa de Europa y Amé.
rica nada luenos que envuelven el estableci– miento de una Monarquía, que sin duda va a herir de lnuerie los principios republicanos pro– clamados por nosotros y reinantes hoy en el oon–
linente americano Si la América Central estu–
viese regida por un Gobierno solo, nuestra situa– ción no sería ían l?eligrosa Desgraciadamente
na lo está, y esíe a161aroien10 en que vivimos es
una oporfunidad para cualquier lransformacióll
que se infenfase"
La nota pide que ya que la unión no es po– sible por el momenfo, se unifique siquiera la po– litica de los estados para defender sus mismos principios Guaiemala confesió el 21 de Junio, y no le da imporlancia al peligro porque la si– tuación de Cenfro Amél ica no es la rnlsma que la de México. Después de manifestar que el Go– bierno de Guatemala sigue con interés los suce– sos mexicanos, filosofando sobre ellos, declara sus causas:
"El estado de anarquía en que desgraciada– mente se ha mantenido México desde ll\uchos años, que llegó en los úllimos fiempos a crear una situación que porecia íníolelable, ptovocó, como es bien sabido, la intervención europea, dirigida, según declaraciones oficiales a que se ha dado publicidad, a exigir reparaciones de cierios agravios, tcspe~aY'i\d() Ha UiharlaE-l en «"Ano
109 iluejaca!l1os debsu [':G:i1Gidc&'ffi'fie paÍl'a COliisnluh.'
51! (lobiel'i'lO CO!~O lo COEJs!de1en snás co!'wcnieu!e
a SU!; btleKes-es".
"La doctrina hisfódca es indudableluente ciada La anarquía frae siempre por consecuen–
cia ineviiable la iniervención exiranjEllS, y esto nos debe hacer a los centroamericanos muy cau– ios en política revolucionmia, a que somos por desgracia tan propensos, ya que acaba siempre provocando las intervenciones ajenas La expe· rienda de Centro América harfo nos lo ha pro– bado, aufes y después de los suceSos lamentables
del 1963. Sin en'1bargo, no podernos dejar de no1ar que, por lo lnenos, el Gobierno de Guate– mala no veía un peligro en la consolidación del Imperio Mexicano, al que amparara con el man– io de la libertad que los pueblos tienen pala constituir el gobierno que n'1ás conveniente jl.1Z–
guau" . La nota confin úa:
"La situación tranquila y regular de los Es–
!aclos de la América Cenira1 y las buenas rela– ciones que felizmente conservan con las plinci_ pules naciones eurppeas, parecen alejar todo te– mor de un conflicto semejanfe al que tiene lu– gar hoy en México Debemos descansar, pues, en que cualquiera que sea el curso de los acon– tecimientos de la República vecina, nuestros de– rechos corno estados independientes serán res– petados por las naciones poderosas con quienes estamos en paz y que dan constantemente a estos países pI uebas de una benévola y desin– teresada amistad"
El señor Aycine1l6, pSI'ece, no comprendió
la calidad del peligro soñado por Pérez, en su nota de 11 de Junio, que el"a la példida de
nuestras insiiiucionea republicanas, con el e5ta-
blecimienio del rmperio de Maxhniliano éfi Mé·
xico No provenía naturalmente ese peligro de las naciones europeas, con quienes estábamos en paz y buena amisiad, sino de la Monarquía misma establecida y consolidada en México, la cual, por su misma nafuraleza, tendería a la ex· pansión, ~ue significaría absorción de fa das nuestras debiles repúblicas, por la fuerza inva– sora V dominante del poderoso imperio mexica· no Si hubiera prevalecido en México la empre– sa de Napoleón lB, CenÍlo An\érica, con foda probabilidad, esiaría ya Wlida, fOl-nlSndo parte del 1m.perio Mexicano. Vería con agrado esta
consecuencia el Gobierno da Carrera, y a sabien· das rehuyó contemplarla como un peligro, en BU
contes.J:ación, en que desarrolla doch inas histó· ricas, que si filosóficamente son cierías en sí, no abal can la totalidad del problema, ímplicado en el caso mexicano'? No lo s,abremos decir
El General Geral do Barrios, en caria del 4
de Julio, al General Máximo Jerez le habla de Ja cuestión Mexicana, en ténninos que nos reve– lan la preocupación Dice así:
"Ayer recibimos el gusto de saber el hiunfo que las fuerzas mejicanas han obtenido sobro los franceses, según se impondrá Ud en los im– presos que le remiio Yo he creído que la Fran– cia triunfará; pero no vencerá a los mejicanos.
La conducta justiciera de Inglaterra y España, el enhlsiasmo de los mejicanos por su nacionali· dad, la sangre veriida y la. iu2el'Velilción de los Esaad,os Unidos del i,)JOJ,1e, hacen casi imposible, la consel vación de una monarquía en Méjico"
Getsrdo Barrios era, COn1.O se ve, h01"Clbre de clara visi6n, y pudo adelantarse a los acontecí. mientas, analizando bien la cuestión mejicana. No era posible que México venciera a Francia, pero a Fl ancia tenían que obligarl~ a desistir de su empresa los factores con1.binad6s de la po· 1Uica extelÍor europea, y asi sucedió Especial_ mente, oin la intervención de Esf~dos Unidos, México quizás fuese hoy día un gran imperio, dilatado en su extensión territorial por lo menos hasia Panamá, perspectiva que no podía ser en ninguna manera grata para los Estados Unidos del Norie
Pero al destino de Alnérica palece ser la de–
mocl'acia republicana, y con este pensamiento en la mente, debemos desarrollar la política inter· na y exierior de estos países, en la forma más adecuada a su próspera evolución histórica, uniendo los principios sociales de autoridad y mden, proclamados por Guatemala como baluar– te ptincipal de defensa, aunque con exclusivis~
mo fatalmente autocráfico, al más amplio espí– rHu de libertad que enarbolaba Barrios, sin la consistencia suficiente para asegurar su prevale– ciente es1able, en una libte Democracia que to– davía sigue siendo un ideal en Centro América, difícilmen1e asequible.
No se crea, por esfo, que Barrios tenía ideas anárquicas, en materia de gobernación. Por el conirario, se inclinaba a la mano de hierro, a los procedimientos drásticos y auiorilarios, sin ser un
déspota. Esta tendencia se revela en dos hechos o propósitos de su vida En el tratamiento o fonna con que quería lleval a cabo la Unión Cen– froamericana, y en su actitud frente a. la liber– fad del pensamiento, o mejol dicho de la prensa, porque el pensamiento lo dejó campar con exce· siva libellad, como se vio en el primer conflicto con el clero, con motivo dal discurso del Dr Ma–
nnel Suáraz
--29-
This is a SEO version of lista_historica_magistrados. Click here to view full version
« Previous Page Table of Contents Next Page »