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« Previous Page Table of Contents Next Page »su inteligencia, publicación y circulación en el depar-tamento de su mando Cortés" (137)
De esa manera correspondió Nicaragua -un mes después- o lo nota' de Mr Cass, que obligaba a Cos– ta Rica a desapoderarse de lo que tenía como tierras COnquistadas de su hermana Nicaragua El triunfo obtenido por Joseph L White con el Decreto anterior no
pudo verificarse porque Costa Rica estaba en posesión del Fuerte de El Castillo, los vapores del lago y río, e impelía a Nicaragua a que aceptara el convenio que habla firmado con Webster
Varios días después de haberle llegado a Cañas el decreto anterior, se retiró de Nicaragua· El 12 de septiembre llegó a San José, donde fue ovacionado
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EL REGAÑO QUE SUFRIO EL GENERAL JEREZ
El Gobierno de Nicaragua no había quedado sa– tisfecho, en el fondo, con fa actitud asumida por el Ministro Irisarri, al firmar el Convenio del Tránsito con Mr J L White Debido a que Costa Rica estaba en posesión casi de toda la ruta, no pudo llevarse o cabo el cumplimiento Además, Nicaragua deseaba man– tenerlo cerrado, como una garantía, como una segu– ridad para la conservación de la paz Sin embargo, lo fuelza de los acontecimientos había hecho apro– barlo, aun contra su gusto
Dado el rumbo que llevaban los sucesos, se había perdido la confianza en Irisarri, y desde luego se pen– só en sustituirlo De allí surgió la idea de mandar a Jerez como Ministro Plenipotenciario y Enviado Extra– ordinario de Nicaragua ante los Estados Unidos Por otra porte, Martinez se deshacía de un compañero in– quieto y peligroso en el manejo de los asuntos del Es– tado
El Ministro Americano residente en Managua escribe a su Gobierno que a Jerez lo mandan con el. objeto de "zafarse de Irisarri", (138) y también "pro-bablemente de espiarlo o moderarlo" (139)
Comprendiendo Irisarri que la llegada de Jerez era para sustituirlo, se dirigió 01 Gobierno de Nicaragua con fecho 27 de junio de aquel año, poniendo su re– nuncia, a la que le contestaron de Managua "que no persistiera en su intención" (110) El Gobierno de Mar– tínez daba esa respuesta "por temor de ofender a Gua-temala con una destitución" (141)
El General Jerez llegó a Nueva York el 28 de julio de 1857, y en ese mismo día, Irisarri le avisaba al Departamento de Estado, en una forma "Confiden– cial", lo siguiente "que con objeto de armonizar su opinión con la de los que administran Nicaragua, dis– pusieron enviar a Jerez a fin de que resolviese las dificultades a mi satisfacción" (142)
El General Jerez entregó su Memorándum al Se– c.Tetorio de Estado el 16 de agosto, y hasta un mes y
veinte días después pudo presentar sus credenciales El Comodoro Camelia Vanderbilt buscó a Jerez hasta lograr tener una entrevista con él Por distintas causas estos dos hombres persiguen un mismo fin la anulación del contrato lrisarri-White de 19 de junio de 1857 Así que no les fue difícil entenderse Lo ma– lo fUe el medio escogido por Vanderbilt
Quien ha levantado una fortuna de millones, no es un tonto Tiene ese poder de seducción que da el dinero, cuenta con el aplomo, la seguridad en sus pa– labras y en sus afirmaciones, el gesto tiene de noble,
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'(137) De Illi ~llchivl' pnlt¡~l1lfll
138) :M::tnl\inJ~. Vol IV pñg GnO
(\3~) id, id, pág 600
lo VOZ serena, la mirada firme "El dinero da asimis– mo ~dice don Juan Valera- mérito intrínseco, buen humor, urbanidad, buena crianza, y, como diría cierto diplomático, soltura fina Yo, por eíemplo, he oído en boca de un señor muy rico, todos los cuentecillos más groseros y sucios que refieren los gañanes de mi tierra, y que ya ni el atractivo de la novedad debieran tener para mí, ni para nadie, y sin embargo, me he reído como un bobo, me han hecho m~cha gracia, y los he encontrado llenos de aticismo en la boca de dicho señor"
Pero volvamos a nuestro asunto
Los atractivos personales de Vanderbilt ejercieron influencia en el ánimo del Doctor Jerez Por desgra– cia, el nuevo Ministro de Nicaragua, por su credulidad, no era el hombre o propósito para evitar una asechan– za Carecía de malicia, tan necesaria para todo , aquel que se lanza en el laberinto de la política, ade– 'más las emociones -las ya famosas emociones del General Jerez- sacudieron vivamente su espíritu, ha– ciéndole torcer el camino recto que debía haber segui– do No le fue cosa difícil al millonario el embaucarlo
-Esto es lo que Ud debe hacer -le dijo Van– derbilt- yeso fue lo que hizo Jerez
En los diOl íos americanos del 2 de noviembre, apareció un Aviso al Público que recom;endaba no comprar pasaje para Nicaragua en el vapor Wash– ington (que estaba a punto de zarpar de Nueva York) porque la ruta del Istmo no estaba en buenas condi– ciones El Aviso llevaba la firma al pie del General y Licdo Máximo Jerez
"Se demostrÓ que el Ministro Jerez había publi– cado el aviso por sugestiones de Vanderbilt", (11.3) dijo un diario de la Capital
Si el Generol Jerez quería concluir con el Conve– nio del "Tránsito firmado por lTisaTTi- Stebben, ¿por qué no se dirigió al Departamento de Estaqo haciendo esa solicitud? ¿Por qué escogió el camino más riesgoso, más ruidoso, y al mislY\o tiempo el más peligroso? No pudo dar un paso más en falso como el que dio El
Aviso cayó en el Departamento de Estado como una bomba
Descendió el General Jerez de la alta posición de que estaba investido, para entrar en el campo de la lucha, y a recibir un regaño, corrio en efecto lo recibió Con fecha 8 de noviembre de 1858, el Secretario de Estado se dirigió al General Jerez, Representante
(140) id id pág 6~8 (141) id id 690 (142) id id pág 6~8
(143) Washington, HEvening Star", Noviembre 4 de 1868
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