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« Previous Page Table of Contents Next Page »José Antonio Azmitia (a quien plestaba su apoyo el Docto¡ Don PedlO Molinu) y Jerónimo Paiz, Mariano Padilla YVicente Casado, Azmitia y Paiz, nuevamente
POI tenul1cia de Poiz, JO[lC]uín rJlltÓn y t11ás torne, José Náxero Finalmente, en Fehrclo de 1848, se formó el Minisler io de Luis Bah es y José Mariano Ra– dr iguez, que dUI Ó hasta el 16 de Agosto, dio do lu renuncier y de la serlida de Carrcla
Como se ve, en estos nueve aiíós han alternado
en el Poder los dos pCIJ tidos en que se divide la orinlón política de los guatet11Clltecos, en formo semejante a la
(llte¡ nabilidnd mCJnt()!1iJa en Ft anejo durante el Iy'lisrno
per iodo
A fines do 1847, la oposición CI Lui, r c1ipc, LQ–
m8t1ZÓ a tamm caraetel es alarmantes y en Fehl ero
de 1848, eS!Cllló el motin que lo obligó a dejor el Tro–
110 y a 5C1llr de Francia [n Octubre de 1847 se inicio en Guatemala la sublevnción de Palencia, al tnismo
tiempo que uno comraña de prensa que culminó en Agosto de 48 can la dell ata del gobierno en las elec– ciones genercdes rara lo Asamblea Constituyente, lo
que netetminó 10 tenunrin de COi rCrrJ y
511 salida oel país En Junio de 4a, estcl!!n la revolución socialista
en (-rancio y :':-.(3 si~Jue un pel íodo oc anarquía, hClsfu
que en el año suhsiguiente los hombl es de Ol den 10–
(jlan j¡ 11ponel se La salida de Carrel a pI avocó en
Guntcrnala un recrudecimiento efe la guena civil, qUf'!
pLISO en r81iglo la vido misma del Estado En 1849
¡rhmfofl los (.on<¡etvCld()I"::~s en Froncio con la elección del ciudodano Luis Bonaparte paro Presidente de lo República, que es pI aclamado pOI todas palies como el salvador de la nación En los mismos días vuelve Carrera a Guatemala y es recibido en la capital con delirante entusiasmo, pues se le considera como el único homble capaz de leOlganizOl el país, salván– dala del desbarajuste en que lo hon sumido los discor– dias y las torpezas de los ladlcales La revolución del
48 en Francia había tenido repercusiones en Prusic, en Hungría, en España y en casi toda Europa, y sus mismos excesos provocaron una violenta reacción En todos los pClíses se abogaba pOI los gobiernos fueltes, por la concentración del Poder, porque se restablecie– ra el prestiqio de la autoridad, se produjo un movi– miento de ideas parecido al que hemos plesenciado en estos últimos años, en que las dictaduras se han pues– to a la moda y por doquielO se hace el elogio de Jos hombres de acción Al influjo de estas ideas, en
r ~ancia ya no se piensa más que en consolidar el go– brerno de Luis Bonapdrle, y en 1851 se plolonga su período, que debía ser de cuatro años, o die7 años más En Octubl€ de ese mismo aFía, la Asarllblea General de Guatemala, conforme al Acta Constitutiva
fJromulgac!a en ese mes, elige a Correl a para Presiden– te de 1" RepLlblica, y esta elección es tan popular, que hastCI Don Miguel Gm cía Granados, que se halla– ba enfelmo, dejó el lecho pOlo ir a dar su voto, temrendo perder su propia popularidad si sospechaban que era contlOlio a la elección del caudillo, quien en
~sos días erCl el ídolo del pueblo por su reciente triun– o ~n la batalla de la Arada En 1852, un plebiscito ;:o;lonal en F,ancia declara vitalicia la autor idad de D Urs B~ncrpClrte y le inviste con el titulo de Emperadm Os anos más torde, un plebiscito en Guatemala de
Municipalidades en Cabildo abiel to, declara vitalicia
In presidencia de COilcra pela sin cambim la forma Iepublicana de gobierno El plebiscito de Guatemala no fue ni rnás espontóneo ni menos legal que el eh
r roncio, con la única diferencia que allá ninguna COl–
potación se 011 evió C1 censul ar 10 y en Guatemala sí
¡ue criticado por el Claustro de Doctores de la Uni velsidad, que emitió un vo10 razonando su oposición, el cual fue publicado en la "Gnceta Oficial" De los años de 1854 a 1865, 51 por algo se diferencian los sistemas de gohier no de Guatemala y de Francia, es por la mayal' riqiclez de la autoridad francesa POI lo demás las mismas restricciones a ci(;!rtas libertades [1Llblicas, el mismo orden y pOIccido entusiasmo por acrecentar el plogreso material, dnndo de mano a lo
rolíticCl En eso segunda pi esidencia de Can era que
dlli a hastn su muerte, es cuando se produce lo coali~
ción ele los dos partidos, liberal y consCtvudor, para goh8lnOl unidos En la "Guía de ForClsteros/l, que se publicaba amlCllmente, pllCde vel se lo lista de ladas las pcrS0f10S 'lue intcgrabun lo ;\dminístrclción Público,
que son los mismas r¡UB herrH1s nombrado en es¡-c c.opítulo
El ]J(Jlulelo que (lcClhomos de establecer es tan
fácil comprobal1o, CjLl8 cualquiera pelsona pu~de ha– cer lu sil viéndose hnstu de la misnlO "Reseña Históri–
ro", rues la ve/dad tiene tal fuerzo, que logIa abrirse
paso hasta dentro de lu mar año en que pretendió es– conderla y desfigurarla /le! más grande embustero que
ha calentado el sol"
Siendo evidente que los dos par tidos políticos que dividen a los guuternaltecos desde los oíos 08 Id In– dependencia, olter noron en el gobierno y acabaron formcmdo una coalición, como es corriente en los paí– ses 1 eDidos por el parlamentarismo, no puede negarse que tan respon~ables son los liberales como los con~
servadores en la marcha de los negocios públicos durante el régimen de Carrera Si este período fue afrentoso para Guatemala, como pretenden los histo– riadores oficiales, que lo pintan como un colapso de nuestra civilización, como la mayor ignominia de nuestr a Patria, la culpa es de los conservadores v de los liberales, pero sí, por el contrario, aquel p8ríodo
fl12, como creemos n050110s, el mós brillante de nues tI a historia y el de mayor pro9reso motel ial, intelec.– lual y politico que ha tenido la República, la glor ia, el honOl Cor responde pOI igual a los liberales y a los conservadores, es decir, a todos los guatemaltecos de la gen0ración de COt] etO
De ,la descripción que hemos hecho del sistema politlco implantado dlHante el período de los treinta años, resurta que COI rera ocuflaba una posición su– balterna en el Gobierno, lo que ciertamente no exalta su figura, ni conesponde a la idea que todos tenemos de su vigorosa personalidad Esta idea camblcl, sin embargo, cuando se piensa que esa posición no le fue impuesta por voluntad extraña fue el pI opio Carrera quien circunscribió sus funciones a la defensa del Es– tado yola conservación del ar den público "Mañana
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