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« Previous Page Table of Contents Next Page »doble, es decir, que á la vez que el Gobierno introduciría en la porie civilizada la inmigra– cion mixta, Europeo-Asiática, de que hemos hablado, pudieran al mismo iiempo acordar– se á compañías seguras ámplias concesiones para poblar la Mosquitia. Si fracasan, no se perdería nada, y tal vez podría evitarse esa desgracia investigando cuidadosamente cuá– les fueron las causas de los anteriores fraca– sos, y haciendo todo lo posible para evitar– los.
XII
La única objecion seria que l,e oído for– mular en contra de la inmigracion racional· mente concebida, como en el plan que aca– bamos de presentar es la siguiente: ...en el ca– so que al inmigrante, una vez llegado aquí, no le gustaría el país, y que se iría á otra parie, ...qué se harían los gastos hechos en su favor por el Gobierno? No hay oira con– testacion que la siguiente "están perdidos",
y es precisamente por esio que queremos re– petir por últÍIna vez esta fórmula que es la única llave de toda inmigracion: "hacerse digno de ella". Una vez resueltamente enca– minado el Gobierno hacia las reformas pre– paratorias (refonuas cuyos frutos son siem– pre ml.l.Y provechosos, aun si no atraen inrni· grante alguno), eso se sabe afuera y anima á los vacilantes. No se debe olvidar tampo– co que la inmigracion aumenta, no en pro– porcion aritmética, sino en proporcion geo– :métrica, los 1,000 primeros inmigrantes son los difíc;iles para traerlos: pero una vez ad– quirido:;; estos, vienen, no oiros 1,000 sino
4,000, y despues de aquellos 20,000. Todos los díal;! se tienen demostraciones de este principio en los Estados Unidos.
QU<;lremos tambien hacer desaparecer ciertas ideas que la luuchedumbre en Améri– ca tiene acerca de esía Europa que se figura un par~íso terrenal. El lujo, los goces de to–
da clase que se encuentran en las grandes ciudades de Europa son el patrimonio de un número muy reducido de personas, y los 9/10 de la poblacion pasa la vida en desearlos sin poder adquirir nunca siquiera la comodidad. Puede uno mOlir de hambre, y los hay que mueren, en ciertos barrios de París ó de Lon–
dres; allí se ve correr locamente días, sema–
nas, meses enteros, sin encontrar empleo, tra–
bajo alguno, todas las carreras están invadi– das, todos los estableci:mientos provistos del personal suficiente, una competencia espan– :tosa, aciivada por el temor de falta de pan, hace bajar los salarios á precios ínfimos, la division excesiva del trabajo en las manufac– turas, reduce el obrero al estado de máqui– na, se ven millones de mujeJ es, de niños y niñas, de casi criaturas, trabajando 12 y aun 14 horas diarias, en oficios rnalsanos, horri– bles, para ganar una misera ble subsistencia
y pagar el alquiler de una l.uhardilla ilafec-
ta, en la que el mas infeliz de los caribes no consentiría en quedar cinco m.inutos. La be_ neficencia pública, aun gastando millones de
libras este;rlinas, no alcanza á socorrer la rni.~
lésÍlua parte de los que sufren, los hospitales rebosan de desgraciados, y se ven en ellos las nlas extrañas enfermedades, desarrolladas por privaciones indescriptibles ó por oficios asesinos. Debemos añadir á este cuadro el suplicio de Tántalo, que se sufre al codear constantemente el lujo, sin jamás gozar de él, ver los al:macenes llenos de :maravillas que nunca se llegará á comprar, contemplar con el estómago vacío, las vidrieras apetiio: sas de las fondas, y luego la prostitucion, la em.briaguez, todos los vicios que se desarro_ llan al contacio de tantas tentaciones, de tan_
fas malos ejetnplos¡ ¡ah! no; es mi conviccion
que la causa de la emigracion nunca ha sido predicada á los pobres de Europa como debe–
ría serlo, sino todos hubieran venido Y, aUn
en Nicaragua, tal cual es, y aun para traba– jar de mozo y al so1. Pero esos mismos infe– lices ignoran completamente que exista aquel Nicaragua, ...cómo, pues, puede pensarse que van á emigrar hacia él?
...No es tambien resumir nuestro progra– ma de reformas cuando se exclama: ¡ah! si este país hubiese sido conquistado por In– gleses ó por Franceses, en lugar de serlo por Españoles, con qué facilidad se hubiese co– lonizado? -- ...Es cierto, pero porqué? - Exa– minamos los principios de los Estados Unidos. Un siglo despues de la conquista de Méjico, unos peregrinos, pertenecientes á la secta protestanle de los Puritanos, perseguidos á
cau.sa de sus creencias, abandonaron la In– glaterra y, por los azares de una navegacion peligrosa, fueron arrojados en la playa de lv1assachusetis. Esos hombres, admirables por sus virtudes, fundaron allí un estableci– mienio religioso, y mu.cho mas religioso que cualquiera colonia española, puesto que al principio, el ejercicio de los derechos civiles era, entre ellos, inseparable de una fonna particular de la creencia. AlTlbos poderes, el te,nporal y el espiriiual estaban reunidos en
una misma mano, combinacion que siempre
produce el despofismo, y que entre ellos vi– no por un m.omenio á parar en tiranía. Si la Nueva Inglaterra hubiese conservado seme– jantes instituciones sería ahora un país infe– rior en riqueza y poblacion á la mas airasa– da de las Repúblicas hispano americanas, pe–
ro esta raza tenía un genio particular, y na
tardó en adoptar un mejor síste:ma. No sola– mente ambos poderes fueron separados, perO la libertad civil y la libertad de cultos fueron proclamadas sin la mas pequeña restriccion. Estos dos resortes, junto con el de la libertad política, que se ha desplegado en los Estado.s Unidos de un modo muy especial, son el únI– co secreto, y la única base de su prosperidad.
En efedo esas libertades, la seguridad, el órden en la administracion hicieron que los inlTligrantes se dirigieran al principio, Y
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