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¿Qué motivos impulsaron y decidieron al Gobernante, a crear éste nuevo pueblo

de San Felipe?

Por Decreto Legislativo de 24 de Enero de 1862, es declarado pueblo de la Repú– blica el barrio de SAN FELIPE de León. Este Decreto literéllmente dice:

".A ri. 1 9-,El barrio de SAN FELIPE es' pueblo de la Hepública d.esde I:0i e~ ade– lante; i corno tal, su gobler?O Intenor es– tará a cargo de las autondades que al afecto elija.

Ari. 2c;>-La municipalidad del pueblo de SAN FELIPE, se comprondrá de un al– calde propietario i un suplente, dos Reji– dores, un Síndico, un Juez de agricultura i un suplente, electos conforme a la lei de elecciones.

, Ari. 3 9-Las tien-as de que hastq. hoi es legalmente propietario el barrio de SAN FELIPE, serán distribuidas con arreglo a la lei, en provecho del mísmo pueblo.

Ari. 4 9-Tanto para verificar la pri– mera elección de las autoridades del pue– blo, com,o para lo demás que tienda a su establecimiento, el Gobierno emitirá los re– glamenios, correspondientes".

(Código de la Legislación de Nicara– gua. Jesús de la Rocha).

1862 el

'93a rrio ele San ':.Felipe

de ruina general en que se encontraba el país, convertida en cenizas la señoríal ciu– dad de Granada, y la com.pleta postración moral de toda la nación, hacía necesaria la inmediata reorgan.ización efectiva, co– rno lo exigía el Art. 19 del Convenio ele 12 de Septiembre.

El Gral. don Gerardo Barríos que s~

hallaba en León al mando de las fuerzas que den Rafael Campos, Presidente de El Salvador había mandado, corno contingen– te de liberación nacional, pretendiendo hacer por' su medio esa reorganización, convoca a una junta de notables, que se hace en León, en la "Casa Nacional", pero en la cual nada se pudo conseguir. Hubo con esto profunda decepción, y el Gral. Martínez arrojándose a toda consecuencia, se dirije a Managua y la ocupa militar– mente. Hay inquietud inmensa en los partidos; y, los todavía llamados legiti– mistas presentan proposiciones de ultizna– ±um a los todavía democráticos, que no las aceptan; y un rompimiento claro se nota en los antiguos contendientes que presagia' otra guerra civil.

Orientales y occidentales preparan el regreso a sus respectivos lugares con la trisie convicción de no haber hecho nin– gún arreglo. Más, de pronto el Gral. Je– rez, cual llamado por el Dios que inspira la paz en la tierra a los hombres de buena Para esto debernos conocer al Presi- voluntad; sin reflexión ni razonamiento dente de la República que le dio fonna- alguno, Se vuelve de su empezado retorno, ción a este -pueblo, y las circunstancias po- con lél sóla compañía del hombre de alma líticas del momento de la época en que blaJ,ica don Evaristo Carazo; entra a la po– actuaba. sada que ocupaba el Gral. Mariínez, y sin

El año de 1862 era Presidente de la preámbulos le dice: -'"General, átiene República el Gral. don Tomás Martínez, Ud. confianza en su partido?". -"Sí, la valiente y egregio milit,ar que escribió pá- tengo". -"Pues bién, ááquiere Ud. que ginas de gloria en la historia de la patria; asumamos el poder y gobernemos la Re– y, del que bien podemos decir, que su as- pública dictatorialmente hasta que reorga-' censo a la primera Magistratura del Esta- nicemos el país?". -,-"Sí", fue la res– do, fue por obra de su propia personali- puesta sin vacilar, yen el acto se escribió dad. y firmó un compromiso en pocas pala-

La guerra del 54, convertida en na- bras".

cional por el abrazo fraternal de los par., "Mariínez respondió como inspirado, tidos en interés común contra el sangui- sin meditar, y hasta después que salió Je– nario filibustero, había terminado su pri- rez referimos, (dice Don Jerónizno Pérez, mera etapa, con la capitulación de Walker testigo presencial)' cómo en dos palabras ante el Comandante Davis, de la corbeta Se había celebrado todo'Un convenio al que norie-americana "Santa María", aceptada no habían podido llegar casi todos los pen– por el Jefe del ejército de liberación Gral. sadores de Nicarélgua. Tal cosa decíamos, Juan Rafael Mora, y desaprobada por los (continúa relatando Don Jerónimo Pérez) jefes aliados Generales Martínez, Fernan- cuando entró Jerez, más exitado que antes do Chamorro y Xatruch. Más, la situación y elijo:' -"General; aunque yo confío en

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